Me duele el amor, me duele hacerlo. Y es una de las cosas que más odio de la endometriosis.

Es frustrante sentir como es tu propio cuerpo el que te castiga, el que te frena, el que se cierra. Sentir como se contrae y se estremece en un momento en el que sólo quieres disfrutar, en el que lo estás deseando. Éxtasis, felicidad, lujuria y de repente… dolor. Escozor. Hinchazón. Tristeza. Ya es mi cabeza la que automáticamente se asusta y manda los impulsos al cuerpo.

Una de mis cosas favoritas que cada vez se vuelve más complicada.

¿Por qué ya no soy capaz de disfrutar como antes? ¿A alguna más le pasa?

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